Fidel Gómez Vitoria, 6/diciembre/1.999
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- Cuando Tristán cabeceó a placer el 1-2, lo vi todo negro. El caldero de la lechera parecía haberse roto, y el oso, del que estábamos vendiendo la piel, nos despertó de un zarpazo. Así que cuando Moreno consiguió el empate, casi al final, lo celebré como si del gol de una victoria importante se tratase. Era el mal menor, tras haber rondado peligrosamente la derrota en casa.
- Dicen los que saben que cuando se juegan varios partidos en casa es normal que se pinche en alguno. No se muy bien si esto será cierto o no. El caso es que ayer el Glorioso les dio la razón. Hombre, estos de rojo le ganaron hace poco al Ajax en su casa, por lo cual el resultado parecería hasta bueno, pero, visto lo visto, pienso que tenemos que ser más exigentes y no dar por bueno este resultado.
- El Glorioso debió ganar ayer. Realizó una primera parte excelente, con unos primeros veinte minutos trepidantes, más o menos hasta el gol, momento en el que los de Vázquez decidieron pasar a la clandestinidad y empezar a embrollar el asunto. Aun así, en medio del reparto de estopa, el Glorioso supo mantener el tipo y llegar al descanso por delante.
- En la reanudación, los isleños salieron a ahogar a los albiazules. Es curioso, el Mallorca tuvo un planteamiento de partido similar al del Alavés calculador que tan poco nos ha gustado en sitios como Zaragoza o el Calderón, espabilando justo cuando el marcador se pone adverso. A nosotros no nos sale ni a tiros, y al Mallorca le valió un punto.
- Claro, el Mallorca tiene a Diego Tristán, que en fortuna es el inverso a los Kodro, Magno, Moreno y demás tropa atacante nuestra. El sevillano tira tres y marca dos. Los nuestros tiran cien y marcan el número del sicólogo que les debe de atender la depre. Bueno, o así ha sido hasta hace poco. En los últimos partidos han marcado Kodro, Magno y Moreno. A perseverar.
- Aparte de los aciertos del Mallorca, ayer se vieron más claramente que nunca los puntos débiles de este Glorioso que, pese a todo, no lo está haciendo nada mal en Primera. A saber: tenemos una banda izquierda que va para ser tema de un capítulo triple de Expediente X, y nuestro centro del campo tiene una velocidad de creación de juego similar a la de las tortugas cojas cuando andan con galvana.
- Ayer, Morales anduvo voluntarioso pero intermitente, y Torres Mestre confirmó los peores temores de los que pensaban que parece menos de lo que creímos cuando vino. Que salga Josete, lo haga bien y desaparezca del equipo es hasta normal. Ya pasó la temporada pasada. Que el oscense se lesione es el colmo de la mala suerte. Y que empecemos a añorar a Begoña ya es síntoma de claro de que sufrimos una especie de Síndrome de Estocolmo propiciado por una banda que parece diseñada para hacernos sufrir. Lo malo es que empieza a conocerse, y ayer el Mallorca cargó por ahí todo lo que pudo. Sacó dos goles.
- Y lo de la medular es la canción de siempre. La jugada ya es habitual. El balón llega a Desio en el eje del centro del campo. Problema: éste tiene el tiempo justo -el rival presiona y ya se acerca alguien a retar al Bocha- y dos compañeros desmarcados que le apoyan. Solución: Hermes hace el pase -¡bieennn!- tras dar tres o cuatro toques al balón -¡MAAAAAL!- que sirven para dar un par de segundos al contrario para rehacerse. Eso en Primera es matar el juego. Donde digo Desio puedo decir Pablo perfectamente. El problema a veces se agrava, puesto que en ocasiones el pase va de Pablo a Desio o viceversa. En esas situaciones, a la defensa contraria le da tiempo a grabar un disco benéfico antes de tener que afrontar el ataque albiazul.
- Ese juego va muy bien a veces, pero ayer, en la segunda parte, condujo al equipo a un callejón sin salida, que Mané tuvo que resolver -tarde- sacando a Pablo para meter a Ribera. Me fui con la duda de qué hubiera pasado si los cambios -y ese en especial- se hubiesen hecho antes.
- Bueno, ahora llega el Racing, y después el Betis. Ganando ambos lo de hoy quedará en anécdota. No se dónde jugaremos estos partidos, porque lo de tirarle un bocata al cuarto árbitro -¡con la de hambre que hay en el mundo que alguien haga eso con la comida!- y lo de lanzarle una botella de agua al pitolari suelen ser prácticas que fomentan el movimiento de masas siguiendo al equipo. Espero que la cosa se quede en multa.
- ¡Ah! y para mí, Herrera se tragó el primer gol. Que parece que a nadie le ha dado esa impresión. Es un excelente portero, pero que le cuelen la bola por el palo corto es un error.
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