por Mikel Sagarduy
20/abril/2.000
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Hace dos jornadas en la previa del Español sostenía que los dos siguientes
partidos eran los más difíciles de cuantos nos restaban para la clausura del
campeonato. Prefiriría haberme equivocado como tantas veces que uno hace predicciones en esto del fútbol pero son dos equipos muy difíciles de batir por su calidad individual.
También dije que si salíamos victoriosos en al menos uno de ellos nuestro
objetivo sería la Champions. Hoy es el día que miro a la clasificación y sigo pensando que tenemos serias posibilidades de entrar en dicho competición por varios motivos: Madrid y Barça van a seguir fallando en la liga, tienen tres frentes abiertos y en la liga no van a ganar más de dos partidos de los cinco que quedan.
El Zaragoza tiene un calendario tremendamente complicado: visita Soria
(este próximo domingo), la Coruña y Valencia y recibe al Athletic y al Málaga. En cuatro de los cinco casos sus rivales se juegan algo y además son equipos muy fuertes. El otro es el Málaga, que no se juega nada, pero que juega un montón.
El último motivo es el calendario del Glorioso. Nos esperan tres de las
salidas más asequibles que se puedan tener y en casa a dos equipos que no tienen ya nada que decir. Alguien estará pensando:" éste mira mucho al calendario, pero se olvida de lo más importantne que es el estado del equipo." No me olvido. Simplemente estoy tranquilo porque le veo igual que siempre (quiero decir desde que Mané perdió el miedo), con menos suerte de cara al gol. Pero esto es una mera cuestión de estadística. De rachas. No sé cuántos partidos ganaremos, pero apuesto a que no perdemos uno más.
Por cierto, los que decían que esta liga está devaluada porque sus equipo
no llevaban 15 puntos de ventaja sobre los demás, son los mismos que ahora, después de los magníficos cuartos de la Champions, dicen que es la mejor liga del mundo ¡qué grande es el fútbol!.
Vamos con el Betis. El equipo sevillano lleva caminando toda la temporada
sobre el alambre. Es un caso semejante al del Atlético puesto que llevan alguna
temporada más en esa misma situacion. El año pasado ya quisieron "pasar a cuchillo" a Clemente por osado: dijo que el Betis no era, ni muchísimo menos, el mejor equipo del mundo.
Poco a poco lo van asimilando. "Son el mejor equipo del mundo sólo que en
un mal momento". Su presidente, con más miedo en el cuerpo que Gil, ya no habla de cesiones al D. Alavés, al Extremadura, al Numancia y a esos equipos...sino que se encomienda al cristo del gran poder, puesto que los mejores jugadores del mundo no pueden sacar adelante esto solos.
Con Hiddink les ha pasa lo que al Atlético con Antic: Han superado las
rachas negativas de sus antecesores en el cargo. Los verdiblancos llevan 9
partidos sin conocer la victoria, dede que el 21 de febrero ganaran al Barça por 2-1 en el Ruiz de Lopera.
Pero ¡ojo! porque en Sevilla sólo han perdido tres encuentros. Si bien
fuera de su estadio tienen actuaciones lamentables (el peor equipo que ha pasado por Mendizorrotza), en el Ruiz de Lopera no es que jueguen demasiado bien, pero tampoco regalan nada.
Las victorias que han cosechado, sobre todo en casa las han basado en dos
hombres: Finidi y Alfonso. la baja de Finidi la han acusado muchísmo. El nigeriano dota al equipo de gran profundidad y es la única salida para el ataque, ya que la banda de Denilson no desahoga a su centro del campo. Alfonso, por su parte, aunque oscurecido por la baja calidad de su equipo, tiene capacidad para soprender en cualquier momento. Sin sus 10 goles estarían con el Sevilla.
El Glorioso se va a encontrar con el ya tradicional ambiente hostil en esa
ciudad, pero lo importante será controlar, a Finidi y a Alfonso, buscando la
superioridad. Meterse atrás para conseguir el empate no tiene sentido puesto que es facilitarles mucho el camino. Cuando realmente lo pasan mal es cuando se siente presionados, ya que no tienen capacidad para sacar el balón controlado.
La defensa es lenta y torpe. Presionados despejan a lo que salga y tanto
Aflonso como Finidi pierden toda su capacidad. En mi opinión, l aclave va a estar en trabajar la presión asfixiante durante los 95 minutos.
La Champions será una realidad, en función de la capacidad que le vaya
quedando al equipo, de trabajar intensamente los partidos (física y entalmente) más que del acierto puntual que siempre acaba llegando.
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